Relatos de Pepa: Llamados inesperados

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La situación era la siguiente, debía escoger un atuendo para esta noche, no sabía si ponerme falda o pantalón, quería ir linda, quería que el me viera y quedara extasiado con mi belleza, me miraba al espejo una y otra vez, no sabía que ponerme, no sabía como peinarme ¿me pinto o no los labios? ¿cómo lo voy a saludar?, con un beso en la mejilla obvio me respondí golpeándome la cabeza. No debería estar tan nerviosa, es una simple cita, siempre me ha cargado esto de las citas, es extraño porque en el momento cuando ya lo estoy pasando bien me encantan, pero el antes lo odio con todo mi ser, eso de juntarse y el que pasará.

Salí de mi casa tipo 8 de la noche, nos juntaríamos a las 9 en una bomba de bencina que nos quedaba cerca a ambos. Al irme acercando algo le pasaba a mi estomago ¡estúpido estomago! cuando odio cuando se pone nervioso, se me revuelve todo y no me gusta perder el control en situaciones como esta. A penas llegué lo vi, estaba esperándome arriba de una enorme camioneta, me subí, beso en la mejilla y ¡hola!.

– ¿y esta enorme camioneta? – Pregunte muy asombrada, tratando de colocarme el cinturón de seguridad.

– Es de mi padre, de su trabajo y me pidió que la tuviera unos días porque no tiene donde guardarla y en mi departamento tengo un estacionamiento libre – Ajam me dije a mi misma.

-Ojala lleguemos a tiempo! – Comenté emocionada

– De eso no hay problema – Me dijo eso y aceleró como si tuviera ají en su trasero.

Me invadía un miedoadrenalina, era extraña la sensación, pero siempre le reproché a mi ex que anduviera rápido, sentía un miedo terrible, pero ahora no era así, no se si era porque quería gustarle a David o porque como no eramos nada no me importaba si se mataba. Llegamos en cinco minutos al cine, nos estacionamos y bajamos a comprar las entradas. iba a pagar mi parte cuando el no me dejo y me guiñó un ojo, lo dejé, de vez en cuando es rico que te hagan atenciones como esa. Compramos cabritas y bebidas y partimos a sentarnos.

El estaba realmente metido en la película, yo trataba de entender algo, pero no había caso, trataba de hablarle para ver si quería intentar algo, pero nada, realmente quería ver esa película, así que lo dejé, me eché para atrás y me dediqué a comer cabritas como si el mundo se fuera acabar. Cuando se dio cuenta que me había comido la mitad yo sola, me las pidió amablemente, gruñí por dentro, las cabritas siempre son mías como es posible que me las quite. Punto menos!.

Salimos de la película y me fue a dejar a mi departamento, no sabía si invitarlo o no a pasar, mañana debíamos ir a trabajar y no tenía ganas de trasnochar, además no fue una gran cita, solo quería acostarme a dormir. Nos quedamos conversando cosas del trabajo y de la vida en general en su camioneta, no sabía si en algún momento me daría o no un beso, ya tenía ganas de hacerlo y no veía que el hiciera ninguna “movida” para ello, así que no aguanté más y le pregunte “¿Te puedo dar un beso?”, pero que NERD! como pregunto eso, ahí si que soné desesperada, me golpeaba por dentro por lo estúpida que fui, pero a el pareció no importarle porque solo se me acercó y me besó.

Estuvimos besándonos varios minutos, nos bajamos del auto y continuamos besándonos, era solo eso, sentía que no había una química total, pero algo había, sus besos no eran tan malos, no eran los mejores que había probado, pero el no estaba tan mal.

-Ya debo entrarme, es tarde y mañana hay que trabajar – Me despedí cordialmente de el

– Si está bien, mañana es viernes ¿te gustaría que hiciéramos algo? – En mi mente el “hacer algo” me sonaba a muchas cosas, necesitaba más detalles.

– Si, por su puesto ¿donde te gustaría ir? – Pregunte inocentemente

– Podríamos ir a tomarnos algo y después improvisamos – Me dice con tono malicioso – Me gusta improvisar – Respondí entusiasmada.

La verdad es que no me gusta improvisar, me gusta saber todo y tener todo bajo control, pero sabía que desde que estoy soltera en mi vida nada tenía bajo control, sobre todo mis emociones que subían y bajaban, un día extrañaba a mi ex, otro lo odiaba con todo mi ser.

Quedamos de vernos mañana en la noche, no sabía que pensar, que podría pasar y por lo mismo no podía quedarme dormida. odioamaba estas situaciones, me gusta tener esa emoción del ¿que pasará?, pero odio tener ese nerviosismo del ¿que pasará?

Mi celular sonó a media noche ¿quien podría estar llamándome a esta hora?, número desconocido, pensé en seguir durmiendo, pero al rato pensé en que podría ser algo importante o si no no me llamarían a esta hora, contesté media dormida.

¿alo? –

-¿Pepa? – preguntaron del otro lado del teléfono

Su voz… fue lo primero que se me vino a la mente, esa maldita voz que tanto ame está en mi cabeza de nuevo

¿Quien es? volví a preguntar ya más despierta

– Pepa soy yo, necesito hablar contigo, necesito verte por favor.

-¡Como se te ocurre llamarme a esta hora! – Grité y no me importaba, el me desequilibraba

– Discúlpame, pero necesito verte por favor ¡ahora! – Suplicaba de una manera que jamás lo había escuchado

– Si quieres que nos veamos, llámame a una hora decente y nos juntamos un fin de semana, pero así como así ¡no! – Tenía que ser firme, no podía volver a sufrir.

– Ok.- y colgó

No entendía nada, acababa de llamarme mi ex suplicándome que nos viéramos y yo pensando en mañana que saldría con un hombre y el viene a hacerme esto ¡que injusto!, debí de haberle dicho unas cuantas cosas más, pero aún le tengo cariño, aún siento cosas por el, me dieron ganas de salir corriendo a verlo, debe estar sufriendo ¿ y si le pasó algo grave?, ¡no! no, no debo salir corriendo a penas el me llame, debe entender que si terminó conmigo ya no estoy para el, aunque me duela… y si que me dolía.

Continuara…

Relatos Pepa. Pequeñas historias de Pepa y de como enfrenta situaciones que se le presentan, acompañen a Pepa a su viaje de vida

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3 comments

  1. como te entiendo, Pepa. Duele no correr por el maldito si una igual lo ama, pero no … sal con David y pásalo bien, que fluya, a lo mejor es mino pa ti, a lo mejor no, a lo mejor agarrai una buena cachita pa sacarse el estres, a lo mejor te lateas; pero no le des el gusto a tu ex de cagarte la onda
    te lo dice esta pobre weona que cuando empezó a andar con un minito interesante y simpaticón, la llamó el ex y la volá y caí y pa q? pa q dps me diera de nuevo una patá en la raja!!!!

    Le gusta a 1 persona

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